Esos rizos locos

4.2.06

Me duelen hasta las pestañas

Tras el trauma creado por intentar introducirme de nuevo en mi ropa y no haberlo conseguido, he decidido que tenía que hacer algo más de ejercicio y me he apuntado al gimnasio a hacer máquinas, pues una hora de pilates a la semana como que no sirve demasiado como deporte... Por otra parte, el osteópata también me dijo que debería hacer algo de ejercicio para fortalecer la espalda y evitar así que se me descoloque tanto. A esto hay que sumar que el traumatólogo también me recomendó que hiciera algún deporte suave que me ayudara a fortalecer las piernas. Vamos... ¡¡marchando un completo para la señora!!
Hacer máquinas, es decir, fitness, nunca ha sido mi pasión, de hecho me parece bastante aburrido y las otras dos veces que me he apuntado no he durado más de dos meses... Sin embargo, es una de las actividades que puedo realizar relativamente , puesto que mis rodillas me lo permiten, no hay problemas con las plazas (al contrario que en las actividades del centro cultural) y está cerca de casa. A ver si esta vez duro al menos hasta el verano.
La verdad es que quería esperar a terminar la tesina para apuntarme al gimnasio, pero el mes empieza ahora y ayer tenía una conciencia que me susurraba al oido aquello de "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", pues de seguir dejándolo nos ponemos en marzo. Así que como también Emilio lleva mucho tiempo diciendo que a ver si se apunta al gimnasio y hace algo diferente a pasarse las tardes jugando con el ordenador, por no hablar de hacer algo de ejercicio y tal, pues pensé que el viernes era el día idóneo para empezar juntos. Sin embargo, dijo que se iba a esperar a ir el lunes a mirar gimnasios con su ex-compa de trabajo Iván y que así, si van los dos, les da menos pereza.
Pues nada, él mismo... yo ya había pensado que empezaba el viernes y eso hice, a pesar de que por la mañana ya había ido a pilates. Pero es que además coincidía que era el primer día de "bailes latinos" y había una clase de prueba gratis, así que "como no me gusta bailar", me faltó tiempo.
¡¡Cómo echaba de menos ir a clase de baile!! ¡¡Y qué bien se siente uno!! salgo más contenta que unas castañuelas... va a ser porque, según leí el otro día, bailar produce la endorfina de la felicidad.
Resultado: hoy estoy que "me duelen hasta las pestañas", no de agujetas, al menos de momento, pero es que los viernes son mucha tralla: por la mañana pilates, por la tarde gimnasio y por la noche (9,15-10,30) bailes latinos, por no hablar del cansancio acumulado del resto de la semana... Cansada pero contenta.

2 Comments:

At jueves, marzo 09, 2006 11:34:00 a. m., Blogger Imei said...

Que tendrán los gimnasios que tanto atraen, y luego cuando estás en ellos no sabes ni como ni porqué has llegado hasta alli.
Pero bueno, me alegro de que alguien se haya decidido a hacer un poco de ejercicio, que la verdad a mi tampoco me vendría mal...pero hasta que no haya gimnasios de guardia que vayan a domicilio a verte....yo seguiré pensando que con subir y bajar las escaleras del metro tropocientas veces diarias tengo más que de sobra... jijijijiji

 
At martes, marzo 14, 2006 7:54:00 p. m., Blogger Night said...

Lo dice como si no montara siempre en las mecanicas ¬¬U

 

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